INSTITUTO PEDAGOGICO MARIA MONTESSORI
DOCTORADO EN TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN EN LA
EDUCACIÓN
TEMA 2:
DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Sociedad de la
Información, Sociedad del Conocimiento y Sociedad Red
RESUMEN
ASIGNATURA
EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA EN LA SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO
Docente: Dr. Erasmo
Mariano Domínguez Ruíz
Alumna: Lilia
Verónica Legorreta Salazar
Toluca Estado de México a 20
de Diciembre de 2013
INDICE
DE
LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Sociedad de la
Información, Sociedad del Conocimiento y Sociedad Red
LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO: FUENTES
DE DESARROLLO………………..3
La
importancia de los derechos humanos en las sociedades del conocimiento………..3
Libertad de expresión y autonomía………………………………………………………....
4
Libertad de expresión y lucha contra
la pobreza en las sociedades del conocimiento...4
LA SOLIDARIDAD DIGITAL………………………………………………………………….4
En pro de una auténtica solidaridad
digital………………………………………………… 5
¿Las nuevas tecnologías de la
información y del conocimiento son una condición indispensable de la
edificación de las sociedades del conocimiento?........................... 5
LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN,
PIEDRA ANGULAR DE LAS SOCIEDADES DEL CONOCIMIENTO…………………………………………………………………………….. 5
El significado de la libertad de
expresión………………………………………………….. 5
Actualidad de la libertad de expresión
en la sociedad mundial de la información…….. 6
Libertad de información y pluralismo
de los media en las sociedades del conocimiento6
El arbitraje entre la libertad de
expresión y otros derechos: ¿nos encaminamos hacia principios comunes?.......................................................................................................
6
Libertad de expresión y participación
de la inmensa mayoría en las sociedades del conocimiento…………………………………………………………………………………...6
CONCLUSIONES……………………………………………………………………………..
8
BIBLIOGRAFIA………………………………………………………………………..
9
DE LA SOCIEDAD
DE LA INFORMACION A LA SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO
LA SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO: FUENTES DE DESARROLLO
La importancia de la información en la
época actual y futura tiene radica en el acceso a la información y la libertad
de expresión. Sin embargo, aunque existe gran desigualdad en el acceso a las
fuentes, así como a los contenidos e infraestructura se reconoce el carácter
mundial de la sociedad de la información.
La importancia de los derechos humanos en las sociedades
del conocimiento
Las sociedades del
conocimiento se caracteriza por contar
con la “capacidad para
identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información
con vistas a crear y aplicar los conocimientos necesarios para el desarrollo
humano Estas sociedades se basan en una visión de la sociedad que propicia la autonomía
y engloba las nociones de pluralidad, integración, solidaridad y
participación
Las diferencias entre la
Sociedades de la Información (CMSI) y las sociedades del Conocimiento radica en que estas
últimas son más enriquecedoras, promueven
más la autonomía y tienen la finalidad desarrollar al ser humano con base en
sus derechos. Las sociedades de la información se centran sólo en la tecnología
y la capacidad de conexión, sin embargo propician el desarrollo de sociedades
del conocimiento.
La Sociedad del conocimiento
tiene como dinámica política, económica
y social poner de manifiesto la relación que existe entre la lucha contra la
pobreza y la promoción de las libertades civiles y políticas.
Libertad de
expresión y autonomía
Sólo si continua el desarrollo
de una sociedad mundial de la información y se respeta el principio fundamental
sobre la libertad de expresión que versa: “Todo individuo tiene derecho a la
libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el no ser molestado a
causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y
el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de
expresión” podrán crearse auténticas
sociedades del conocimiento gracias al
Libertad de
expresión y lucha contra la pobreza en las sociedades del conocimiento
De acuerdo con la visión de las
sociedades del conocimiento, una promoción real de la libertad de expresión en
la sociedad mundial de la información puede contribuir a resolver problemas políticos como la censura, la manipulación
de la información con fines políticos, la vigilancia; así como solucionar
problemas económicos mediante la prevención de las hambrunas, la reducción de
la brecha digital o la lucha contra las desigualdades en el desarrollo. También
permitiría la sensibilización del público en cuestiones de salud pública o en
materia de prevención de desastres.
No obstante las nuevas
tecnologías sólo podrán impulsar cambios sociales si se convertirse en una promesa
de desarrollo para todos mediante una alianza de la libertad de expresión, el
conocimiento, los principios democráticos y el ideal de justicia
La
solidaridad digital
De acuerdo con las
estadísticas solamente el 11% de la población mundial tiene acceso a Internet;
el 90% de las personas “conectadas” viven en los países industrializados de los
cuales 30% en América del Norte, 30% en
Europa y 30% en Asia y el Pacífico. Si a esto le aunamos que 2000 millones de personas
no disponen de corriente eléctrica; que las telecomunicaciones tiene un costo
muy elevado en los países del Sur con
respecto a los del Norte; los servicios de Internet representa una inversión muy
eleva-da poco extendido por en las zonas rurales; que
para saber utilizar los instrumentos
informáticos se requiere dedicar tiempo considerable con el que no cuenta la
mayoría de la gente que tiene que ocuparse ante
todo de ganar lo
necesario para comer cada día.
Sin embargo, afirman el
documento de la UNESCO, las diferencias no tienen tanto que ver con la brecha
digital como con la brecha cognitiva, que guarda relación con los obstáculos educativos,
culturales y lingüísticos que hacen de Internet un objeto extraño e
inaccesible para las poblaciones que han quedado al margen de la mundialización.
La brecha digital atañe directamente
a la acción de la UNESCO y tiene que ver con tres principios fundamentales: la
libertad de expresión, de la diversidad cultural y lingüística y la educación
para todos, pues la ausencia de alguno de ellos tiende a agudizar los efectos
de la brecha digital.
¿Hacia
una sociedad mundial de la información?
De acuerdo con el documento existe
una correlación efectiva entre las desigualdades en el desarrollo industrial y
el acceso a la información.
Aunque al parecer la brecha
digital se está ahondando, pues la OCDE y
el Banco Mundial han señalado que las
poblaciones pobres siguen teniendo poco acceso a Internet o ninguno, mientras
que el número de personas “conectadas” aumenta rápidamente en los países
industrializados. Por ejemplo en Bangladesh, el costo anual de una conexión con
Internet permite alimentar a una familia durante un año, mientras que en
Filipinas la conexión no está ni siquiera al alcance de la clase media y sigue
siendo un lujo. De ahí que si no se adoptan políticas específicas, las actuales
disparidades de acceso a Internet perdurarán. Como ya
lo mencioné los países del Norte, y especialmente los de América del
Norte, gozan de una posición dominante en el mercado de las tecnologías de la
información y la comunicación. Ahora bien, esta ventaja induce a los
proveedores de servicios Internet a conectarse prioritariamente con los Estados
Unidos o a recurrir preferentemente a operadores estadounidenses de
telecomunicaciones, lo que implica se refuerza su posición como país
dominante.
En
pro de una auténtica solidaridad digital
Los gobiernos no pueden
enfrentar solos la disminución de la brecha digital ya que requiere de la
cooperación entre los poderes públicos, las organizaciones internacionales, el
sector privado, el sector asociativo y la sociedad civil.
Los países que pertenecen al G-8 en la Cumbre
de Génova en julio de 2001 establecieron un plan de acción en función de las nuevas
tecnologías, estrategias de desarrollo y contribución a la lucha contra la
pobreza. También las Naciones Unidas en noviembre de 2001 manifestaron su
preocupación en el mismo sentido. Los medios económicos y de negocios han adoptado
iniciativas análogas en estos últimos años, por ejemplo la Iniciativa Mundial contra
la Brecha Digital.
El principio de solidaridad
digital apareció por primera vez durante los preparativos de la primera parte
de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información cuando hizo su
aparición. La solidaridad digital supone que los Estados y otros protagonistas
de la sociedad de la información adopten medidas concretas para reducir las desigualdades
en el acceso a las nuevas tecnologías.
El 14 de marzo de 2005 en
Ginebra Abdulaye Wade, residente de
Senegal creo la idea de un fondo de
solidaridad digital. Posteriormente se han sugerido otras soluciones como la creación de asociaciones o hermanamientos
entre colectividades territoriales o municipios de los países ricos y pobres. A
su vez muchos expertos han pro-puesto
que se ofrezcan tarifas preferentes a los países en desarrollo.
Sin embargo lo realmente
decisivo depende de las políticas que
adopten los gobiernos, ya que los altos gravámenes fiscales son uno de los
motivos principales de la carestía de las telecomunicaciones en los países del
Sur.
Si las políticas fiscales se
liberaran de los mercados y se
utilizaran mejor las redes (la diversificación de las redes de transmisión de
la información permite adoptar hoy en día esquemas de inversión diversos en
función de los diferentes contextos nacionales o regionales) de
telecomunicaciones se disminuiría el costo, de las mismas en beneficio de
todos.
¿Las
nuevas tecnologías de la información y del conocimiento son una condición
indispensable de la edificación de las sociedades del conocimiento?
Al igual que las nuevas
tecnologías, la electricidad y las ondas radiofónicas pueden contribuir a la
construcción de las sociedades del conocimiento La radio ha sido y sigue
siendo el medio de información y
comunicación más extendido, incluso en la era de Internet y las nuevas
tecnologías. Por eso, es importante apoyar la creación de emisoras de radio
rurales y comunitarias, pues gracias a
la radio –y no a Internet– muchas comunidades pobres y aisladas pueden ofrecer
a sus miembros, y en especial a las mujeres, la posibilidad de hacerse oír, de
participar en la vida política y de acceder a
informaciones y conocimientos
útiles para la vida cotidiana.
De esta manera vemos que las
“antiguas” y las nuevas tecnologías de la información no se sustituyen sino que
se complementan, porque las primeras contribuyen eficazmente a la difusión de
los conocimientos y facilitan así el acceso a las segundas.
Así, la reducción de la brecha
digital tendrá que efectuarse a menudo recurriendo a soluciones mixtas
combinando “antiguas” con nuevas tecnologías y construyendo auténticas
sociedades del conocimiento Existen, pues, numerosas soluciones que permiten
reducir la brecha digital, a condición de que exista una clara voluntad
política al respecto. Por consiguiente afirma el documento de la UNESCO el
principal obs-táculo para el desarrollo generalizado de sociedades del conocimiento
no será tanto esa brecha como la existencia de desigualdades importantes entre
los países del Norte y los del Sur en la producción de conocimientos y la
participación en ellos.
La libertad de expresión, piedra angular de las sociedades del conocimiento
El significado
de la libertad de expresión
De acuerdo con lo mencionado
en apartados anteriores una sociedad mundial de la información se basa en el
principio de la libertad de expresión.
La libertad de expresión
supone la libertad de opinar, expresarse y escribir, así como la libertad de
prensa, el libre acceso a la información y la libre circulación de datos e
informaciones. Esta libertad va unida a
la libertad que debe gozar la investigación científica y las actividades
creadoras y es la única que garantiza que la sociedad mundial de la
información no se funda en la masa de datos indiferenciados que produce la revolución de la información. Por tal
motivo, sólo las búsquedas pertinentes
de información, los intercambios de la misma, las discusiones, los debates
democráticos y las actividades científicas o creativas libres pueden hacer que
la información se convierta en conocimiento.
La libertad de expresión
garantiza también a todos el acceso a contenidos diversificados y tan fiables cómo
es posible. Esta libertad no sólo supone–desde un punto de vista estrictamente
económico y social– el acceso a las infraestructuras y la reducción de la
brecha digital, sino que también constituye una garantía política de los
derechos fundamentales. Asimismo, induce a interrogarse sobre la diversidad de
los contenidos que circulan en la sociedad mundial de la información.
Actualidad
de la libertad de expresión en la sociedad mundial de la información
Actualmente el ciberespacio ofrece una tribuna a todas las
formas de disidencia y el Estado es quien
se encuentra a menudo desprotegido de las informaciones que circulan en
Internet. Por ello, encontramos diversos
debates en torno a la conveniencia de aplicar, a las publicaciones electrónicas,
el mismo plazo de prescripción establecido
para la prensa, de tal forma que no se
las pueda llevar ante los tribunales por sus contenidos una vez transcurrido
dicho plazo.
Libertad
de información y pluralismo de los media en las sociedades del conocimiento
La libertad de información está
en intima relación con el derecho a una información diversa y de calidad, que exige un pluralismo de los
medios. Debido a que los periodistas,
los difusores y los directores de programas de radio o televisión son los vectores
y garantes de la libre circulación de informaciones e ideas la UNESCO ha manifestado un especial interés por la misión de los
profesionales de los medios informativos, así como de la responsabilidad de contribuir lo más posible a
la difusión de contenidos de calidad que fomenten en las personas un espíritu
de apertura a la cultura, los conocimientos y la tolerancia.
El
arbitraje entre la libertad de expresión y otros derechos: ¿nos encaminamos
hacia principios comunes?
Respecto a los límites de la
libertad de expresión nos encontramos con
disposiciones muy variables de un país a otro. Existe el acuerdo de 26 países
del planeta de la imposición de límites de principio o “razonables” al
ejercicio de la libertad de expresión.
En los países que impera la ley, encontramos dos concepciones:
·
La
Constitución de los Estados Unidos hace de la libertad de expresión el
principio mismo de la democracia: sin libertad de expresión, ninguna sociedad
puede proclamarse “libre”. Así, no pueden imponerse limitaciones “razonables” a
la libertad de expresión, en primer lugar porque es muy poco probable que todo
el mundo pueda ponerse de acuerdo sobre el carácter razonable o irrazonable de
esas limitaciones, y en segundo lugar porque no puede haber “abuso” de la
libertad de expresión en la medida que el propio debate de ideas actúa como una
especie de regulador. La protección de la libertad de expresión y la libertad
de información debe ser absoluta y no admite excepciones
·
En
cambio el Convenio Europeo de Derechos Humanos en su apartado 2 artículo 10 establece
que la libertad supone responsabilidad, es decir, justifica algunas restricciones legítimas y
deseables cuando algunos contenidos son perjudiciales.
Estos dos enfoques explican
las dificultades que surgen a la hora de aplicar la concepción “europea” –que
supone una determinada forma de reglamentación– a un vector de la libertad de expresión
como Internet, cuyo principio se inspira en la concepción “Americana”.
Libertad
de expresión y participación de la inmensa mayoría en las sociedades del
conocimiento
La libertad de expresión debe propiciar
una mejor utilización de las nuevas tecnologías y permitir que un número cada
vez mayor de ciudadanos de orígenes culturales y geográficos cada vez más
diversos accedan a la información y participen del conocimiento.
Los beneficios de la
circulación de la información garantizan
los derechos fundamentales, la
estabilidad económica, la confianza y la eficiencia de las
transacciones mercantiles y al auge de la democracia; ya que propicia una
mejor asignación de los recursos.
Si se hiciera lo necesario
para que las políticas gubernamentales de cada país redujeran la brecha
digital con todas las implicaciones que tiene (pobreza, educación,
infraestructura, etc.), afirma la
UNESCO, Internet seria un factor
esencial en el fortalecimiento de la democracia, la participación de todos a
la vida pública y la adopción de decisiones, ya que permitiría que los
individuos tuvieran acceso para expresarse, comunicarse y comerciar; así
como, para acceder a la libre
circulación de ideas e informaciones que las nuevas tecnologías han hecho más
eficaz. Sin embargo, las opciones políticas siempre se impondrán a la
tecnología. De ahí que sea tan importante defender ese derecho.
CONCLUSIONES
No se puede
negar los alcances que han logrado el desarrollo de las tecnologías de la
información y las telecomuniciones, tanto a nivel personal, como empresarial,
económico y social. También el hecho de
acelerar a nivel cultural la
comunicación, la información, el aprendizaje, el intercambio de conocimientos; en el plano
económico las transacciones comerciales nacionales e internacionales, etc.
Por otra
parte, las propuestas de la UNESCO, así como, las de los países que conforman
el G8 y otras organizaciones ofrecen maneras de subsanar, en la medida de lo
posible, la brecha digital. Sin embargo,
estas propuestas están finalmente supeditadas a las políticas gubernamentales
de los países. Es decir, el acceso al desarrollo tecnológico, a las sociedades
de la información y final-mente a la
conformación de las sociedades del conocimiento está condicionado en gran
medida por las voluntades de los que toman las decisiones políticas en cada país y a nivel mundial.
REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA.