martes, 21 de enero de 2014

2SID



INSTITUTO PEDAGOGICO MARIA MONTESSORI
DOCTORADO EN TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN EN LA EDUCACIÓN

TEMA 2: SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
 CONCEPTO E HISTORIA:
RESUMEN Y CUESTIONARIO EN LÍNEA

ASIGNATURA
EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
                      


Docente: Dr. Erasmo Mariano Domínguez Ruíz
Alumna: Lilia Verónica Legorreta Salazar

 Toluca Estado de México a 9 de Diciembre de 2013



INDICADORES DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO E INDICADORES DE INNOVACIÓN.

VINCULACIONES E IMPLICANCIAS CONCEPTUALES Y METODOLÓGICAS


CAPITULO I ¿Qué es lo que queremos medir?


El objetivo de la presente investigación  es precisar la definición y el avance de la nación hacia la Sociedad del conocimiento, es decir, indicar qué medir y con qué propósito, así como la pertinencia y viabilidad de la utilización de estas metodologías  en el contexto local.
En el capitulo primero se pretende distinguir los conceptos: Sociedad del conocimien-to, Sociedad de la Información, Información y Conocimiento; así como  los indicadores de la innovación y de la sociedad del conocimiento. Lo anterior por que en los ámbitos periodísticos, políticos, académicos y empresariales   se utilizan indistintamente
1.1 Las principales características de la sociedad del conocimiento.
El concepto de sociedad del conocimiento más que provenir de las telecomunicaciones  (por las innovaciones de las tics) proviene del ámbito de la producción, ya que el cono-cimiento se ha convertido en elemento clave que transforma insumos en bienes y ser-vicios con un valor agregado, (sin dejar de reconocer que las Tics aceleran esta tenden-cia).  Por tal motivo,  también se requiere que los trabajadores estén capacita-dos para manipulas los conocimientos e insumos complejos y que los consumidores  logren en-tender y aprovechar los nuevos productos, pues cuentan con características que no se pueden tocar: cultura, arte y conocimiento.

Sin embargo, no son los conocimientos en sí, lo que genera una nueva sociedad, sino los medios de almacenarlos, distribuirlos y aprovecharlos significativamente. Los auto-res coinciden en que los efectos de estos cambios serán que los recursos humanos irán desplazando a los recursos naturales de su condición de insumos claves y fuente de  ventajas competitivas.
  
De esta manera, la educación recobra un sitio destacado, pues se requiere  de nuevos métodos pedagógicos y revisión de planes y programas de estudios.

Para algunos autores, es preocupante el cambio de la producción de bienes y servicios, debido a que los derechos de propiedad no están planteados para resolver la produc-ción, distribución y consumo  de  productos digitales a bajo costo (o sin costo) y a gran escala sin importancia la distancia, ni la jurisdicción política. Asimismo, la producción de estos bienes se distingue por altos costos fijos y costos variables prácticamente nu-los, de modo que la ganancia decrece, lo cual va en contra de los principios básicos de la economía. Por consiguiente, estos autores consideran que debe haber un replanteo institucional.

Por otra parte, este nuevo panorama  plantea  retos profundos, sobre todo para los países en desarrollo (latinoamericanos) y,  particularmente, en nuestra nación dados los profundos rezagos y desigualdad social existente. Esto implica que estos países dependerán, todavía más, de los países desarrollados.
La brecha económica, social, cultural y ahora digital   será mayor entre las naciones desarrolladas y las en vías de desarrollo, pero también al interior de una nación, de una región, de una localidad y de un individuo a otro.

En suma, por un lado, las nuevas tecnologías son una potente herramienta de integra-ción para regiones e individuos ubicados en lugares lejanos y desérticos; en los países desarrollados más de la mitad de su población cuanta con un acceso permanente, fa-cilitando la comunicación comercial,  afectiva, cultural, la información y la diversión. Pero, por otro lado, excluye a los quedan al margen de su uso: menos del 50% en los países desarrollados y más del 90 % en los países en desarrollo, lo que  genera un aba-nico de situaciones heterogéneas. Intentar incidir en la combinación más provechosa para cada sociedad y región es el reto de cada nación.

1.2 ¿Sociedad del Conocimiento o Sociedad de la Información?

La diferencia entre conocimiento e información radica en que el conocimiento es una capacidad cognoscitiva mientras que la información es un conjunto de datos, estruc-
turados y formateados sin movimiento hasta que sean usados por gente que cuenta con las  capacidades necesarias para interpretarlos,  manipularlos y reproducirlos.
Precisamente, la diferencia radica en la reproducción del conocimiento que es una fa-cultad difícil de explicar y de transferir de un individuo a otro (DAVID y FORAY, 2002 ). Esencialmente se requiere  de una relación interpersonal (aunque no necesariamen-te).

Según Hansson (2002) el conocimiento es una creencia cierta y justificada y agregan los autores los datos tienen que ser asimilables para que se puedan calificar de info-rmación, y cognitivamente asimilados para que se puedan calificar de conocimiento.
El conocimiento se puede codificar, es decir, explicitar y articular de forma que se pue-da manifestar según cierto lenguaje e inscribir esta manifestación sobre un soporte físico (David y Foray).

La sociedad de la información sienta las bases para la formación de la sociedad del conocimiento, es una fase que la antecede en la que la aplicación de las TICs a diver-sas actividades de la sociedad genera un cambio de calidad en el uso de la informa-ción para producir nuevos conocimientos que se basan en la educación y en el apren-dizaje. Por lo que se transfiere no sólo información, sino también conocimientos. De tal manera que, según Chaparro (1998) se presenta un nuevo reto: cómo convertir infor-mación en conocimiento útil para provocar procesos  de aprendizaje social y fortalecer capacidades y habilidades en las personas u organizaciones que cambien la sociedad, instituciones o  empresas del sector productivo.  

Finalmente,  Chaparro (1998) define la sociedad del conocimiento como “una sociedad con capacidad para generar conocimiento sobre su realidad y su entorno, y con capacidad para utilizar dicho conocimiento en el proceso de concebir, forjar y construir su futuro. De esta forma, el conocimiento se convierte no solo en instrumento para explicar y comprender la realidad, sino también en motor de desarrollo y en factor dinamizador del cambio social”.


1.3  La educación y el aprendizaje como ejes para la construcción de una
Sociedad del Conocimiento

La visión desarrollada en el Manual de Bogotá (Jaramillo, Lugones y Salazar., 2000) respecto a la innovación y el desarrollo se presentan como un posible punto de partida para elaborar indicadores de innovación que converjan en indicadores de la Sociedad del Conocimiento ya que se contemplan los tres tipos de conocimiento mencionados.
Chaparro sostiene que la sociedad del conocimiento requiere de un puente que conec-te conocimiento y aplicación o uso efectivo en la sociedad. Las investigaciones y el co-nocimiento científico son útiles en la medida que tienen una aplicación o apropiación social. De este modo la construcción de una sociedad del conocimiento se funda en los procesos de aprendizaje social y apropiación del conocimiento ya que hace posible que los individuos de una sociedad puedan construir su futuro e incidir en el devenir de la sociedad.
Chaparro distingue 4 niveles de aprendiza que se corresponden con los niveles de capital humano:

Niveles de aprendizaje
Nivel de capital
Individual: constituido por la educación, cuidando de la calidad y relevancia  y cuya medición se hace a partir de la inversión.
Humano o individual
Organizacional
Intelectual u organizacional comprende el capital distribuido entre los miembros de una organización
Sectorial-Institucional

Social
Social acumulación de vínculos entre los miembros de una sociedad

La OCDE define al capital humano como el conocimiento, las habilidades, las compe-tencias y otros atributos incorporados en el individuo que son relevantes para la acti-vidad económica.
No obstante, afirman los autores, todavía se carece de una forma eficiente para con-ceptualizar el conocimiento y para su medición.

1.4. Las vinculaciones entre indicadores de innovación y de la Sociedad del Conocimiento

Valenti  sostiene que  las capacidades de innovación son la base para la construcción de una
Sociedad del Conocimiento sin las cuales sólo se  lograría el  simple  uso  de las TICs   “sin
participación no hay interacción y sin interacción no hay innovación. Y si no hay participación y capacidad para la innovación no habrá Sociedad del Conocimiento posible”.
Las TICs  aceleran los procesos de innovación debido a que acortar los ciclos, promueven  el funcionamiento en red, difunden ideas y conocimiento, hacen más eficiente la actividad científica y vinculan en mayor medida a los negocios (OCDE, 2000).De ahí que el sistema educativo y científico retoman un tema central dentro de la sociedad. El Manual de Oslo
(OCDE, 1997), ha guiado la realización de encuestas de innovación en todo el mundo y reco-mienda explícitamente la adopción del enfoque de sujeto.  Estos otorgan, en la mayoría de las ocasiones, mayor peso a detectar la innovación que a a las acciones y los esfuerzo realizados por las empresas con ese fin, sobre todo si esos esfuerzos no han arrojado resultados concre-tos.

Mientras que el  Manual de Bogotá propone el cambio organizacional en la medición de los procesos de innovación, ya que esto se integraría también al análisis sobre la sociedad del conocimiento, su dinámica y su evolución.

La Unión Europea  que ha adoptado el cuestionario todavía  se encuentra a mitad de camino entre ambos enfoques, aún cuando su versión actual  se acerca mucho más que la primera al enfoque de sujeto.


En América Latina también  se están haciendo esfuerzos por medir los procesos de innovación y puede convertirse en un gran aporte a nivel internacional para el diseño de indicadores de la sociedad del conocimiento.

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